MI TESTIMONIO
Nací en la ciudad de Monterrey, Nuevo León un 17 de Septiembre de 1952. Siendo yo de apenas dos años mis padres emigraron a Matamoros, Tamaulipas donde he vivido por los últimos sesenta años. Tenía apenas ocho años cuando quedé huérfano de padre junto con seis hermanos, todos pequeños; mi madre hizo un gran esfuerzo para criarnos correctamente pero le fue muy difícil. Mi infancia fue muy triste, crecí bajo una profunda pobreza. A la edad de once años, tome licor por primera vez y de ahí me hundí en el vicio. Mi pobreza llegó a ser, no sólo económica, sino moral, física y espiritual.

Desafortunadamente mis hermanos siguieron mi mal ejemplo y cayeron en una vida de vicio y crimen. A la edad de diecinueve años ya estaba hastiado de la vida; y en mi momento más obscuro, 04, de Octubre de 1971 llegó un hombre con una Biblia en la mano a hablarme del precioso evangelio de Cristo, lo creí y mi vida fue gloriosamente transformada. Después tuve la bendición de guiar a toda mi familia a los pies de Jesucristo. Seis meses después de ser salvo Dios me llamó a predicar, lo cual he hecho por más de cuarenta y cinco años.

MIS BENDICIONES
Un 20 de Diciembre de 1975, tuve la bendición de contraer matrimonio con la señorita Imelda Magdalena Barrios González. Dios nos ha dado cuatro preciosos hijos; Humberto Jr. Angie, Imeldita y Abigail. También tengo la bendición de que cuatro de mis hermanos sean predicadores; tres somos Misioneros en México y dos predican en Estados Unidos. Dios ha llamado a mi hijo Humberto Jr. a ser Misionero; y también tengo un buen número de sobrinos predicando la palabra de Dios.

He tenido el privilegio de servir a Dios, como Misionero, Pastor y Evangelista. Bajo mi prédica he visto varios miles de almas venir a los pies de Jesucristo. Tengo la bendición de haber participado en establecer, o ayudar a establecer un buen número de Iglesias Bautistas y en nuestra obra, Dios ha llamado a un buen número de varones al Santo ministerio. En Marzo de 1994, en nuestro campamento anual, ordenamos a doce varones al Santo Ministerio. En Marzo de 1995, ordenamos a nueve, y en Marzo de 1996 ordenamos otros nueve, lo que hace un total de treinta en un lapso de sólo dos años. También he tenido el privilegio de predicar en muchos Países, a diferentes razas y en casi toda la República Mexicana.

Todo lo que se ha logrado se debe sólo a la Gracia de Dios y a que Cristo un día llegó a mi vida, A ÉL SEA LA GLORIA, LA HONRA Y MI GRATITUD.

MY TESTIMONY
I was born in Monterrey, Nuevo Leon on September 17, 1952. I was only two years old when my parents migrated to Matamoros, Tamaulipas, where I have lived for over sixty years. I was only eight when my father died and he left behind seven orphaned children. My mother made a great effort to raise us properly but it was very difficult. My childhood was very sad as I grew up in deep poverty. At the age of eleven, I drank alcohol for the first time and from there I went down the drain. My poverty became, not only economic, but moral, physical and spiritual.

Unfortunately all my brothers followed my example, as they sunk into a life of vice and crime. At the age of nineteen, I was already tired of life, but at the darkest hour of my life, on October 4, 1971, a man came to me with a Bible in his hand and presented to me the precious gospel of Christ. I believed it and my life was gloriously transformed. After my salvation I had the blessing to lead my whole family to the Lord Jesus Christ. Six months after I was saved God called me to preach, which I have been doing for more than forty years.

MY BLESSINGS
On December 20, 1975, I married Miss Imelda Magdalena Barrios González. God has given us four precious children; Humberto Jr., Angie, Imelda and Abigail. I also have the blessing that four of my brothers are preachers; three are Missionaries in Mexico and two preach in the United States. God has also called my son Humberto Jr. to be a Missionary and I have a good number of nephews preaching the word of God.

I have had the privilege to serve God as a Missionary, Pastor, and Evangelist. Under my preaching I have seen several thousands of souls come to the feet of Jesus Christ. God has given me the blessing of participating in the establishment of multiple Baptist churches where over 50 men have been called to the Ministry. On March 1994 during our annual camp meeting, we ordained twelve men to the Ministry. On March 1995, we ordained nine, and in March 1996 we ordained another nine, making a total of thirty in a span of only two years. I have had the privilege to preach in many countries, to different races and throughout all the Republic of Mexico.

All that has been achieved is due only to the Grace of God and because one day Christ came to my life, TO HIM BE THE GLORY, THE HONOR AND MY GRATITUDE.

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